Perimenopausia y la medicina ancestarl

Perimenopausia: prácticas ancestrales para navegar la transición con armonía

Sabiduría ancestral y autocuidado para transitar la perimenopausia con conciencia y equilibrio

En esta cuarta entrega de nuestra serie sobre perimenopausia, nos adentramos en prácticas ancestrales y herramientas del autocuidado que muchas mujeres han recuperado para acompañar este tránsito con más suavidad.
La perimenopausia no se vive igual para todas; algunas sienten agotamiento, insomnio, cambios de ánimo, otros síntomas físicos. Pero lo que puede cambiar es la manera en que respondemos: con conocimiento, con compasión hacia nosotras mismas, con apertura al legado femenino que aún nos susurra caminos.

“Cada mujer transita este proceso de manera distinta. Lo importante es reconocer los signos y escuchar al cuerpo antes de que el cuerpo grite.”

Este artículo propone herramientas que también dialogan con los enfoques de los primeros textos de la serie, invitando a explorar desde lo corporal, lo emocional y lo energético.


Por qué rescatar la sabiduría ancestral hoy

  1. Conexión cuerpo-mente-espíritu
    En los tiempos modernos tendemos a fragmentar el cuidado: tratamos síntomas aislados (sofocos, insomnio, cambios hormonales) pero ignoramos que nuestro cuerpo se expresa como un todo. Las prácticas tradicionales proponen una visión integrada.

  2. Resistencia a la medicación excesiva
    No se trata de rechazar la ciencia, sino de complementarla. El enfoque holístico sugiere que los cambios en alimentación, el autocuidado y las prácticas energéticas pueden hacer las intervenciones médicas más suaves y respetuosas.

  3. Empoderamiento femenino y autoconocimiento
    Tener herramientas propias, prácticas que podamos hacer en casa, reconectar con el cuerpo, sabernos dignas de cuidado, reconquistar territorios de nuestra salud que muchas veces abandonamos.


Tres prácticas ancestrales que puedes empezar hoy

Aquí profundizamos en las prácticas que aparecieron en la entrevista con la Dra. Anantli, adaptadas para tu día a día:

Te interesará saber:  Perimenopausia: no es una crisis es un despertar

1. Baños de asiento

  • Usa una palangana donde tu cadera pueda sumergirse —unos 20-25 cm de agua— a temperatura tibia o fría, según lo que tu cuerpo pida.

  • Haz respiraciones profundas durante 15 minutos para activar la recirculación sanguínea.

  • Puedes agregar hierbas medicinales (salvia, romero, jengibre, cúrcuma, ajo, gordolobo o zoapatle).

  • Para la infusión: 3 cucharadas cafeteras por litro, hierve 7–10 minutos, filtra y mezcla con agua limpia hasta cubrir la mitad del recipiente.

  • Usa la mezcla sólo una vez —no reutilices— y desecha esa agua (idealmente en jardín o drenaje).

“Lo que más me gusta de la medicina tradicional mexicana es que son prácticas de autocuidado, no sólo conceptos.”

2. Uso de plantas medicinales

  • Mezcla de la Felicidad: pasiflora, toronjil y magnolia (a veces con valeriana o hierba de San Juan). Ayuda al sistema nervioso en momentos de ansiedad o depresión.

  • Fenogreco + muitle: fortalecen la circulación sanguínea y ayudan a suavizar las variaciones hormonales.

  • Barbasco: una planta mexicana con acción endocrina potente, útil para regular ovarios, útero, condiciones como miomas o quistes.

  • Se pueden usar en forma de té, tintura o en su dosis prudente según sensibilidad personal.

3. Óvulos de sábila

  • Técnica vaginal que consiste en congelar trozos remojados de pulpa de sábila para insertarlos nocturnamente (o según frecuencia que necesites).

  • Beneficios: hidratar la mucosa vaginal, regenerar tejido, prevenir infecciones, ayudar en resequedad.

  • Precaución: no todos los ginecólogos lo apoyan, por lo que debe usarse con criterio, atención consciente sobre signos de molestia o reacción.

  • Frecuencia sugerida: de una a tres veces por semana, o según necesidad.

  • Importancia mayor: exploración y conexión con tu propio cuerpo, reconociendo su sabiduría y límites.

Te interesará saber:  Perimenopausia: lo que nadie nos dijo y todas necesitamos saber.

Reflexión sobre el camino recorrido y hacia adelante

Estas prácticas no son “la solución mágica”, pero pueden ser recursos poderosos para quienes buscan un tránsito más suave y consciente.

En los artículos anteriores exploramos:

  • Cómo reconocer las señales tempranas de la perimenopausia,

  • El impacto emocional del cambio hormonal,

  • Y los mitos que nos han silenciado.

Ahora, con estas herramientas, damos el paso hacia una práctica activa de cuidado. En los siguientes artículos podremos hablar más a fondo de temas como:

  • Nutrición consciente en el perimenopausia

  • Movimiento corporal y ritmos adaptados

  • Apoyo comunitario y acompañamiento emocional

  • Integración del cuidado de la salud mental


Ver el video completo y seguir profundizando

Si quieres escuchar más sobre estas prácticas directamente de las voz de la Dra. Anantli y quienes participaron en la entrevista, te invito a ver el video completo en mi canal de YouTube:

La perimenopausia es un portal: no sólo un fin de ciclos, sino la apertura de nuevos territorios interiores. Lo que hagas hoy, aunque parezca pequeño —un baño, una infusión, un momento de silencio—, puede sembrar semillas de bienestar a largo plazo. Que este cuarto capítulo te invite a reconectar con la sabiduría ancestral de tu cuerpo, a cuidarte con ternura y a atreverte a caminar tu propio camino.

“Intenten conectarse consigo mismas… si algo les llama la atención, pongan atención, pongan energía ahí.”

Nos vemos en el siguiente capítulo del serial, donde continuaremos explorando cómo nutrir el cuerpo, el movimiento y el apoyo emocional en esta época poderosa.

¡Hasta la próxima!

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